Introducción: Si buscas una opción deliciosa, rápida y sencilla para una merienda, los Triangoli di Pasta Sfoglia son la respuesta. Estos pequeños triángulos de masa hojaldrada rellenos de ingredientes dulces o salados se preparan en un abrir y cerrar de ojos, y son ideales para disfrutar en cualquier momento del día. Su textura crujiente y su sabor suave los convierten en un bocado irresistible tanto para grandes como pequeños. Además, su versatilidad permite experimentar con diversos rellenos, lo que los hace aún más atractivos.
Ingredientes:
1 paquete de masa de hojaldre (puede ser comprada o casera)
100 g de queso crema (puede ser ricotta o cualquier queso de untar)
50 g de jamón cocido (opcional, si prefieres un toque salado)
1 huevo (para pincelar)
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva (si deseas un toque extra de sabor)
Instrucciones:
Precalentar el horno: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Coloca una bandeja de horno con papel pergamino para evitar que la masa se pegue.
Preparar la masa: Extiende la masa de hojaldre sobre una superficie plana. Si la masa está demasiado gruesa, puedes estirarla un poco con un rodillo.
Cortar los triángulos: Con un cuchillo afilado o un cortador de pizza, corta la masa en triángulos de tamaño similar.
Rellenar: En el centro de cada triángulo, coloca una pequeña cantidad de queso crema (unos 15-20 g) y un trozo pequeño de jamón cocido, si lo deseas. Asegúrate de no poner demasiado relleno para evitar que la masa se rompa al doblarla.
Cerrar los triángulos: Doble cada triángulo por la mitad, formando un pequeño paquete. Asegúrate de presionar los bordes para que no se abran durante la cocción.
Pincelar con huevo: Bate el huevo y pincela los triángulos con él para darles un color dorado y brillante.
Hornear: Coloca los triángulos en la bandeja de horno y hornea durante unos 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes.
Servir: Deja enfriar unos minutos antes de servir para disfrutar de su sabor y textura perfectos.
Consejos para servir y almacenar:
Servir: Los Triangoli di Pasta Sfoglia son perfectos para acompañar con una bebida refrescante, un té o un café. También puedes añadir una ensalada ligera si quieres un toque más fresco.
Almacenar: Si sobran, guárdalos en un recipiente hermético para mantener la frescura. Se conservan bien durante un par de días a temperatura ambiente, o puedes refrigerarlos y recalentarlos en el horno para que recobren su crujiente original.
Variaciones: