Introducción
Los buñuelos de calabacín al horno son una alternativa saludable y ligera a la versión frita, sin perder el sabor delicioso y la textura crujiente por fuera y suave por dentro. Esta receta es perfecta para aquellos que buscan una opción de aperitivo, snack o acompañamiento que no cargue demasiado el estómago. Con pocos ingredientes y sin necesidad de freír, estos buñuelos se preparan de manera rápida y sencilla, manteniendo todos los beneficios del calabacín, que es bajo en calorías y rico en nutrientes.
Ingredientes:
2 calabacines medianos
1 huevo
3 cucharadas de harina integral (o harina normal)
50 g de queso rallado (puede ser parmesano o de tu preferencia)
1 diente de ajo picado finamente (opcional)
Sal y pimienta al gusto
1 cucharadita de levadura en polvo
Aceite de oliva en spray (opcional, para dar un toque crujiente)
Hierbas frescas (como perejil o albahaca, opcional)
Instrucciones:
Preparar los calabacines
Lava bien los calabacines y córtalos en rodajas finas o en tiras. Colócalos en un colador y añade un poco de sal para que suelten el exceso de agua. Deja reposar durante 10-15 minutos. Luego, exprime con las manos para eliminar la mayor cantidad posible de agua.
Mezclar los ingredientes
En un bol grande, bate el huevo y añade el queso rallado, el ajo picado (si lo deseas), la harina, la levadura en polvo, sal y pimienta al gusto. Agrega los calabacines ya escurridos y mezcla todo bien hasta que se forme una masa homogénea.
Formar los buñuelos
Con las manos ligeramente enharinadas, toma pequeñas porciones de la masa y forma bolitas o pequeñas bolitas ligeramente aplastadas, con un tamaño de unos 3-4 cm de diámetro. Colócalas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Hornear
Rocía ligeramente los buñuelos con aceite de oliva en spray (si lo deseas) para obtener un toque más crujiente. Hornea a 180°C durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes por fuera. Puedes darles la vuelta a mitad de la cocción para asegurar que se doren de manera uniforme.
Servir
Deja enfriar unos minutos antes de servir. Los buñuelos de calabacín al horno son ideales para acompañar una ensalada, disfrutar como aperitivo o incluso servir como guarnición.
Consejos para servir y almacenar:
Servir: Estos buñuelos son perfectos para acompañar una salsa ligera de yogur o tomate, o incluso una salsa de aguacate. También puedes disfrutar de ellos solos como snack o con una ensalada fresca.
Almacenar: Si te sobran, guarda los buñuelos en un recipiente hermético en el frigorífico. Se mantendrán frescos durante 2-3 días. Para recalentarlos, simplemente mételos al horno a 150°C durante unos 5-10 minutos para que recobren su textura crujiente.
Variantes: